Estudiantes de la comuna de Chile Chico han desarrollado más de 7 mil módulos de actividades en la plataforma.

Para que el aprendizaje sea significativo y exitoso, no sólo debe ser coherente con las exigencias del medio, sino que a su vez tiene que estar en línea con la realidad e intereses de los estudiantes.

En efecto, si tenemos en cuenta la preponderancia que adquiere el mundo digital en el quehacer cotidiano de jóvenes y niños, es lógico que el trabajo pedagógico contemple herramientas digitales para captar su atención e interés, y así potenciar y fortalecer sus conocimientos.

Bajo este panorama, Khan Academy (KA), plataforma gratuita, es una excelente opción para complementar el proceso de enseñanza y aprendizaje en el área de matemática, ya que organiza y clasifica el contenido según los objetivos esperados por nivel, pero además, permite que el estudiante pueda avanzar de acuerdo a su propio ritmo de aprendizaje de manera autónoma.

Tales ventajas hoy son aprovechadas por el Programa Suma+ al poner a disposición de los establecimientos el uso de la plataforma en la asignatura de matemática, colabora con su despliegue, factor que permite el monitoreo del aprendizaje de los estudiantes, además de acompañar en el aula su implementación pedagógica y la articulación de la herramienta con el curriculum nacional.

“Khan Academy nos permite individualizar el aprendizaje del estudiante, pudiendo avanzar a su propio ritmo de aprendizaje, siendo acompañado en este proceso por el profesor. La información que proporciona el sistema en tiempo real permite adoptar un enfoque basado en el aprendizaje del conocimiento crítico y las habilidades que son necesarias fortalecer, favoreciendo la creación de ambientes de aprendizaje colaborativos y al profesor asumir un papel de mediador y facilitador de los aprendizajes del estudiante, permitiendo la atención de las necesidades individuales de los estudiantes”,  dice Jaime Rodríguez, coordinador Nacional de Recursos Digitales del Programa Suma+.

Si bien el Programa Suma+ se focaliza en los cursos de 1°a 4° año básico, actualmente el uso de la plataforma está destinada sólo a estudiantes de 4° básico con excelentes resultados. Es el caso de dos escuelas en la región de Aysén: La Escuela Las Nieves del Sur donde 26 estudiantes han trabajado 5241 minutos de trabajo en KA, 870 módulos de actividades realizados. Y, en segundo lugar, la Escuela Básica Chile Chico, con un total de 54 alumnos que han desarrollado 7470 minutos de trabajo en KA y 1468 habilidades mejoradas.

Cabe notar que los minutos de trabajo en la plataforma se contabilizan solamente cuando el estudiante está realizando alguna actividad concreta como ver un video, resolviendo un problema o revisando una guía.

Trabajo en clases y en casa

Una de las principales ventajas de la plataforma es que permite que el alumno sea autónomo con su aprendizaje, ya que cuenta con videos explicativos de cada concepto trabajado en clases, acompañado de una serie de ejercicios asignados por el profesor o profesora.

No obstante, KA no reemplaza el trabajo que el docente hace en el aula, pues es él quien debe revisar los contenidos en clases, para luego, articular correctamente el trabajo en la plataforma. Este trabajo relativo a la ejercitación matemática se puede realizar en clases, asignando horas determinadas de la semana para trabajar en KA utilizando las salas de computación, o bien, el docente puede enviar un conjunto de tareas para que los alumnos pueden realizar desde sus casas con apoyo de los videos explicativos de cada concepto.

 “En mi caso me ha servido bastante porque, en una primera fase, he podido hacer un diagnóstico y ver cómo estaban los niños en ciertas materias. La plataforma me entrega información sobre los contenidos con los cuales los niños tiene mayor dificultad, por lo cual puedo estructurar mejor la clase y trabajar tales elementos”, cuenta Macarena Caroca, profesora de La Escuela Las Nieves del Sur.

De esta manera, el profesor cuenta con su propia aula virtual en KA, donde puede monitorear el trabajo virtual de sus estudiantes, cada un inscrito a través de un usuario propio. “Muchas veces los niños que se aburren en clases o les cuesta, en esos casos, el trabajo en el computador les ayudaba bastante porque se motivan mucho más con el aprendizaje. También la competencia entre ellos los motiva bastante porque pueden ganar puntos y subir de nivel. En resumen, es algo nuevo al cual no están acostumbrado”, comenta Ana María Gallardo, profesora de matemática Escuela Básica Chile Chico.